{"id":7147,"date":"2021-04-01T05:36:35","date_gmt":"2021-03-31T18:36:35","guid":{"rendered":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/?p=7147"},"modified":"2021-08-12T10:35:14","modified_gmt":"2021-08-12T00:35:14","slug":"las-confesiones-de-carolina-ponce-de-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/las-confesiones-de-carolina-ponce-de-leon\/","title":{"rendered":"Las confesiones de Carolina Ponce de Le\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La reconocida curadora colombiana habl\u00f3 con Revista BOCAS.<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"950\" height=\"475\" src=\"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dbe69b85d.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7149\" srcset=\"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dbe69b85d.jpeg 950w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dbe69b85d-300x150.jpeg 300w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dbe69b85d-768x384.jpeg 768w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dbe69b85d-16x8.jpeg 16w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dbe69b85d-220x110.jpeg 220w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dbe69b85d-583x292.jpeg 583w\" sizes=\"(max-width: 950px) 100vw, 950px\" \/><figcaption>Carolina Ponce de Le\u00f3n es responsable, en buena parte, de haber difundido las carreras de artistas nacionales como Mar\u00eda Fernanda Cardoso, Nad\u00edn Ospina, Luis Luna, Delcy Morelos y Doris Salcedo.<br><strong>Foto:<\/strong>&nbsp;Natalia Hoyos<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Por:<\/strong>&nbsp;Myriam Bautista&nbsp;09 de marzo 2021 , 05:00 a. m.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m3968-3967-3969\">Su firma aparece en proyectos curatoriales y museogr\u00e1ficos definitivos para el arte en Colombia y en acciones que fortalecieron la escena art\u00edstica nacional fuera del pa\u00eds, especialmente en la Galer\u00eda de la Raza en San Francisco.<\/p>\n\n\n\n<p>Nacida en Bogot\u00e1, su madre, Clara Nieto, periodista, escritora y diplom\u00e1tica, se separ\u00f3 en los a\u00f1os cincuenta, cuando hacerlo era sacrilegio penado con la excomuni\u00f3n. No le import\u00f3 y se fue a Nueva York, llev\u00e1ndose a sus cinco hijos, entre ellos Carolina, la menor, de nueve meses. A\u00f1os despu\u00e9s se trasladaron a Par\u00eds y luego a Belgrado (antigua Yugoslavia).<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen d\u00eda, Carolina renunci\u00f3 a seguir haciendo y deshaciendo maletas. Anhelaba volver a su tierra natal, que le era extra\u00f1a, pero que a la vez la seduc\u00eda. De diecisiete regres\u00f3 a Colombia y se fue a vivir a la casa de Eduardo Nieto Calder\u00f3n, quien durante a\u00f1os fue presidente del Banco Popular, hermano de su madre. No fue muy larga su estad\u00eda en esa residencia. T\u00edo Bay, como lo llamaba, la conmin\u00f3 a empacar sus pertenencias despu\u00e9s de que le encontr\u00f3 algunos ejemplares de la revista&nbsp;<em>Alternativa<\/em>&nbsp;\u2013la de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, Enrique Santos Calder\u00f3n y Antonio Caballero\u2013, porque la consideraba \u201cporno ideol\u00f3gico\u201d. En su siguiente estaci\u00f3n, con su t\u00eda Blanca, le fue prohibido ver pel\u00edculas como&nbsp;<em>El submarino amarillo<\/em>&nbsp;de los Beatles, aduciendo que ese tipo de cine era para quienes llevaban el diablo en el cuerpo. Pronto abandon\u00f3 esas casonas se\u00f1oriales del norte de Bogot\u00e1, para irse a vivir a un peque\u00f1o apartamento de la calle 19.<\/p>\n\n\n\n<p>Su trayectoria universitaria no fue distinta. Pas\u00f3 por la facultad de Comunicaci\u00f3n Social de la Jorge Tadeo Lozano, luego por la de Arte de la Nacional y regres\u00f3 a la Tadeo a Dise\u00f1o Gr\u00e1fico. No se acomod\u00f3. Ser\u00eda en la Escuela del Museo de Louvre, Par\u00eds, donde finaliz\u00f3 sus estudios de arte y museolog\u00eda, iniciados de manera emp\u00edrica al lado de Beatriz Gonz\u00e1lez, \u201cla Maestra\u201d, en el Museo de Arte Moderno de Bogot\u00e1, durante tres \u201cincre\u00edbles\u201d a\u00f1os en los que aprendi\u00f3 casi todo lo que hab\u00eda que aprender sobre el arte colombiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esa \u00e9poca encontr\u00f3 un hombre que llenaba los requisitos de una muy buena pareja. Se embaraz\u00f3 y tuvo a su hijo. La luna de miel dur\u00f3 muy poco tiempo. Comenz\u00f3 a vivir una pesadilla marcada por la violencia afectiva y f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese no ser\u00eda el \u00fanico balde de agua fr\u00eda que recibir\u00eda. Se enter\u00f3, en esos a\u00f1os noventa, que su padrino, Roberto Garc\u00eda Pe\u00f1a, era en realidad su padre biol\u00f3gico. Cuando el famoso periodista muri\u00f3, y como ella fue invisible en el cortejo f\u00fanebre, decidi\u00f3 celebrar, a los ocho d\u00edas, otro funeral muy a su estilo, con sus amigos m\u00e1s cercanos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"450\" src=\"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dcbd40e41.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7150\" srcset=\"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dcbd40e41.jpg 600w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dcbd40e41-300x225.jpg 300w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dcbd40e41-16x12.jpg 16w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dcbd40e41-220x165.jpg 220w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dcbd40e41-437x328.jpg 437w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption>La curadora y escritora bogotana fue jefa de la Secci\u00f3n de Artes Pl\u00e1sticas del Banco de la Rep\u00fablica, curadora del Museo del Barrio de Nueva York y de la Galer\u00eda de la Raza en San Francisco,<br><strong>Foto:<\/strong>&nbsp;Natalia Hoyos<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>A los 15 a\u00f1os era una adolescente hura\u00f1a que se identificaba con la est\u00e9tica jipi: estudiaba filosof\u00edas orientales, le\u00eda a Carlos Casta\u00f1eda, llevaba el pelo largo y crespo, bluyines con chumbes[&#8230;]<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4068-5-4069\">En medio de estos avatares tan \u00edntimos comenz\u00f3 su carrera profesional como directora de Arte del Banco de la Rep\u00fablica. En el proyecto de exposiciones Nuevos Nombres, en la muestra Ante Am\u00e9rica, se luci\u00f3, pero sobre todo supo decir no en ocasiones en las que se le exig\u00eda abrir las puertas de las salas del Banco a trabajos de inferior calidad o a la compra de obras de arte que, de acuerdo con su criterio, no merec\u00edan hacer parte de tan excelsa colecci\u00f3n.<br><br>Un d\u00eda, sin mirar para atr\u00e1s, dej\u00f3 su c\u00f3moda y bien remunerada posici\u00f3n para volver a empacar sus pocos enseres y marcharse con su peque\u00f1o hijo a reconquistar espacio en ese mundo elusivo para las madres solteras.<br><br>Lo que parec\u00eda una corta estancia se prolong\u00f3 por a\u00f1os en ciudades como Par\u00eds, Nueva York y San Francisco. Nuevas relaciones y un matrimonio largo \u2013y muy bien habido\u2013, as\u00ed como la concreci\u00f3n de su carrera de curadora y gestora en espacios en los que encontr\u00f3 socios para sus siempre novedosos proyectos, es el balance de esa etapa.<br><br>En el regreso al pa\u00eds, a mediados de esta d\u00e9cada, la escritura se convirti\u00f3 en su actividad principal. Libros como&nbsp;<em>Jes\u00fas Abad Colorado: Mirar de la vida profunda<\/em>&nbsp;(2015),&nbsp;<em>Luis Rold\u00e1n<\/em>&nbsp;(2015), y<em>&nbsp;Tantas vueltas para llegar a casa<\/em>&nbsp;(2020), su autobiograf\u00eda, publicada por Editorial Planeta, vinieron a acompa\u00f1ar&nbsp;<em>El efecto mariposa. Ensayos sobre arte en Colombia 1985-200<\/em>0, que sali\u00f3 en el amanecer del siglo XXI y fue su primer texto.<br><br>Con voz siempre firme, su reflexi\u00f3n sobre su vida privada y sobre el escenario del arte local y global no es dubitativa ni espera complicidades. Ya ha hecho concesiones y ahora, a los 65 a\u00f1os, no busca aprobaciones.El arte ha sido una parte importante de su vida. Uno de los recuerdos de su infancia est\u00e1 ligado a sus visitas al MoMA de Nueva York y a esa etapa en la que, de la mano de su madre, la diplom\u00e1tica y periodista Clarita Nieto, se volvi\u00f3 asidua de los museos. \u00bfC\u00f3mo explica que una ni\u00f1a de seis, siete a\u00f1os, se sintiera atra\u00edda por pinturas que parecieran no ser objeto del deseo infantil?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4080-7-4081\">Mi madre ha sido amante de la pintura, la literatura, el teatro y el jazz. Dibujaba muy bien e incluso en una \u00e9poca, en sus ratos libres, pint\u00f3 unos cuadros muy potentes, inspirados en el expresionismo abstracto de moda en los a\u00f1os 60. Entonces, el entorno familiar me acerc\u00f3 al arte y lo revel\u00f3 como una posibilidad de vida. Las visitas al MoMA con mi madre abr\u00edan otra dimensi\u00f3n porque la puesta en escena de las obras de los grandes pintores modernos \u2013Picasso, Matisse, Pollock, Klee\u2013, en salones silenciosos, iluminados de manera tenue, infund\u00eda tanto respeto como cuando uno entra a una capilla. Esos espacios me parec\u00edan extraordinarios, me mostraban que el arte era importante, casi sagrado.Desde muy peque\u00f1a fue rebelde. \u00bfSer la menor entre cuatro hermanos o la m\u00e1s consentida o vivir en ciudades extra\u00f1as la hizo as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4092-9-4093\">Mi rebeld\u00eda fue inspirada por el esp\u00edritu de los tiempos. Los movimientos contraculturales de los a\u00f1os 60, la liberaci\u00f3n femenina, el jipismo, el amor libre, la psicodelia, el rock eran el tel\u00f3n de fondo de mi infancia. Expresiones de esa ola libertaria se infiltraban en nuestra casa gracias a mi madre, que era amiga de artistas, escritores, editores y periodistas que estaban a la vanguardia de las ideas del momento, a mis hermanos mayores que tra\u00edan la m\u00fasica nueva, por ejemplo, The Velvet Underground, que fue mi equivalente a los Canticuentos, y tambi\u00e9n a la revista<em>&nbsp;Life<\/em>, que ten\u00eda reportajes fotogr\u00e1ficos maravillosos que ilustraban el momento cultural que est\u00e1bamos viviendo. Fui una ni\u00f1a esponja que quiso absorber ese esp\u00edritu transformador.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 por primera vez a Bogot\u00e1 siendo una adolescente. \u00bfC\u00f3mo fue conocer a su familia materna y adaptarse a su nueva ciudad?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4130-12-4131\">Antes de aterrizar en Bogot\u00e1, hab\u00eda vivido en Nueva York, Par\u00eds y Belgrado, Yugoslavia, por los cargos diplom\u00e1ticos de mi mam\u00e1. Estaba acostumbrada a los cambios abruptos y a adaptarme r\u00e1pidamente a las nuevas ciudades. Bogot\u00e1 fue m\u00e1s dif\u00edcil porque llegu\u00e9 sin mi mam\u00e1 y sin mis hermanos, a un pa\u00eds y a una familia que desconoc\u00eda por completo. Descubr\u00ed la aristocracia bogotana, y que mis apellidos delataban que era hija de ella. A los 15 a\u00f1os era una adolescente hura\u00f1a que se identificaba con la est\u00e9tica jipi: estudiaba filosof\u00edas orientales, le\u00eda a Carlos Casta\u00f1eda, llevaba el pelo largo y crespo, bluyines bota campana con chumbes, t\u00fanicas bordadas y ten\u00eda una guitarra con la que compon\u00eda canciones existencialistas. Mi rebeld\u00eda poco se ajustaba al molde familiar que encontr\u00e9 y viceversa. Por eso, cuando cumpl\u00ed los 19, opt\u00e9 por independizarme y me fui a vivir al centro de la ciudad, al caos urbano, para emprender la vida con los ideales de una joven en busca de libertad.Su trayectoria profesional en el arte comenz\u00f3 en 1984, cuando la nombraron jefa de la Secci\u00f3n de Artes Pl\u00e1sticas del Banco de la Rep\u00fablica. Uno de sus primeros proyectos fue el programa que denomin\u00f3 Nuevos Nombres, para que j\u00f3venes pudieran mostrar su trabajo. Ah\u00ed destac\u00f3 a muchos artistas como Mar\u00eda Fernanda Cardoso, Nad\u00edn Ospina, Luis Luna, Delcy Morelos, Johanna Calle, Alberto Baraya y Doris Salcedo, entre otros. \u00bfQu\u00e9 sabor de boca le dej\u00f3 esta iniciativa?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4142-14-4143\">Desarroll\u00e9 Nuevos Nombres a lo largo de la d\u00e9cada en que estuve en el Banco. Fue una \u00e9poca muy vital en el arte nacional porque la escena art\u00edstica se estaba volviendo cada vez m\u00e1s amplia y diversa y los artistas estaban experimentando y expandiendo los g\u00e9neros tradicionales de la pintura y la escultura con medios como el performance, la fotograf\u00eda, el video y la instalaci\u00f3n. Nuevos Nombres no solo permiti\u00f3 que los artistas j\u00f3venes realizaran sus primeras exposiciones individuales, sino que tambi\u00e9n cre\u00f3 un contexto para visibilizar y consolidar la transformaci\u00f3n de los lenguajes art\u00edsticos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l de las trayectorias de esos artistas le ha parecido la m\u00e1s original y rompedora en el escenario art\u00edstico nacional e internacional?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4154-16-4155\">Muchos artistas que participaron en el programa se distinguen hoy en d\u00eda por la singularidad de sus obras, pero destacar\u00eda como \u201coriginal y rompedora\u201d la obra de Mar\u00eda Fernanda Cardoso, a quien le hice su primera exposici\u00f3n en 1986, cuando ten\u00eda apenas 23 a\u00f1os. Su trabajo nunca ha dejado de sorprenderme. Todo en \u00e9l es fascinante: los temas que investiga, la naturaleza inusual de sus materiales \u2013alas de mariposa, conchas, panela, insectos, medias de nailon, tierras\u2013 y la manera como transforma esos materiales: constelaciones de estrellas marinas, muros enormes \u201csembrados\u201d con flores de pl\u00e1stico, un circo de pulgas, un museo temporal dedicado a su exploraci\u00f3n cient\u00edfica y formal de los \u00f3rganos sexuales de los insectos.De gestora y curadora pas\u00f3 a escribir cr\u00edtica de arte en las p\u00e1ginas de&nbsp;<em>EL TIEMPO<\/em>, causando el enojo de, por ejemplo, la galerista Aseneth Vel\u00e1squez (q. e. p. d.), que consider\u00f3 que una joven como usted no ten\u00eda suficientes quilates para ejercer esa funci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l es su balance despu\u00e9s de escribir m\u00e1s de dos centenares de columnas?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4166-18-4167\">Cuando comenc\u00e9 a publicar a finales de los a\u00f1os 80, la cr\u00edtica ten\u00eda p\u00e9sima fama. Dec\u00edan que los cr\u00edticos eran par\u00e1sitos que viven del trabajo de los dem\u00e1s, que eran artistas frustrados, que hablaban desde la herida. O declaraban que la cr\u00edtica no exist\u00eda porque Marta Traba, la<em>&nbsp;celebrity critic<\/em>&nbsp;por excelencia, era irremplazable. A pesar de esos prejuicios, escrib\u00ed. Mis columnas representaban el relevo generacional que se estaba gestando y por eso incomodaban a las figuras que ten\u00edan una ventaja sobre m\u00ed de diez a\u00f1os o m\u00e1s, ejerciendo en el campo art\u00edstico. Pero ten\u00eda una misi\u00f3n: mi tarea era insistir en que el arte trascendiera los l\u00edmites del mundo del arte y en promoverlo como un bien, como una forma de pensamiento que nos convoca a todos, nos concierne, nos revela qui\u00e9nes somos como sociedad, nos inscribe en nuestra contemporaneidad. Nunca fue f\u00e1cil. Hoy en d\u00eda, esas notas reflejan los retos discursivos de una era. Son testimonios. Entonces, pese a todas las harteras, vali\u00f3 la pena porque esas notas son un buen insumo para investigar la historia del arte.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>El gremio art\u00edstico, por ejemplo, est\u00e1 plagado de casos de violencia, acoso sexual e inequidad de g\u00e9nero<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La muestra \u2018Ante Am\u00e9rica\u2019, tambi\u00e9n en el Banco de la Rep\u00fablica, fue considerada como una de las exposiciones m\u00e1s innovadoras y rompedoras en los a\u00f1os noventa, tanto as\u00ed que, al cumplirse un cuarto de siglo de la muestra, varias revistas especializadas celebraron su importancia. \u00bfCu\u00e1les considera que fueron los aportes, las novedades de ese montaje?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4202-21-4203\">\u2018Ante Am\u00e9rica\u2019 fue una exposici\u00f3n ambiciosa que cur\u00e9 junto con los curadores Gerardo Mosquera y Rachel Weiss. Present\u00f3 las nuevas tendencias en el arte de Am\u00e9rica Latina con artistas sobresalientes que proven\u00edan de todo el continente sur y de su di\u00e1spora en el norte (Luis Camnitzer, Alfredo Jaar, Ana Mendieta, Doris Salcedo). La amplia gama de lenguajes y de pr\u00e1cticas experimentales problematizaba los estereotipos ex\u00f3ticos que sol\u00edan atribuirse al arte latinoamericano, tales como el realismo m\u00e1gico, las explosiones de color, la exuberancia. La curadur\u00eda era una apuesta de reivindicaci\u00f3n cultural que buscaba retar las categor\u00edas con las que Estados Unidos y Europa subordinaban el arte creado m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras. Eran otros tiempos. \u2018Ante Am\u00e9rica\u2019 circul\u00f3 por museos en Costa Rica, Venezuela y Estados Unidos como el Queens Museum de Nueva York y el Yerba Buena Center for the Arts en San Francisco. Gracias a ello, se extendi\u00f3 el impacto de la muestra en la difusi\u00f3n y debate sobre el nuevo arte latinoamericano.De sus trabajos en Colombia y en Estados Unidos, \u00bfcu\u00e1l otro sobresale?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4214-23-4215\">Dir\u00eda que la exposici\u00f3n retrospectiva de Beatriz Gonz\u00e1lez en el Museo del Barrio de Nueva York en 1998. Era la primera vez que ella expon\u00eda en la capital de los circuitos internacionales del arte. Dar a conocer su trabajo en ese contexto fue un gran logro. El&nbsp;<em>New York Times<\/em>&nbsp;le dedic\u00f3 una rese\u00f1a elogiosa de media p\u00e1gina, lo que atrajo mucho p\u00fablico. Sin embargo, fue un reconocimiento temporal, pues es solo ahora, 20 a\u00f1os despu\u00e9s, que su obra est\u00e1 recibiendo la atenci\u00f3n merecida de museos y colecciones en Europa y Estados Unidos. Quer\u00eda que la muestra fuera un tributo a la excelencia art\u00edstica de Beatriz, pero, al mismo tiempo, que sacudiera tanto al coleccionismo colombiano (que segu\u00eda enfatuado con los grandes maestros modernistas como Fernando Botero y Alejandro Obreg\u00f3n) como al medio art\u00edstico por su descaro de siempre privilegiar a los artistas hombres en todas sus instancias: las colecciones p\u00fablicas, las galer\u00edas y el mercado. Lo m\u00e1s emocionante era ver el conjunto de las obras, tan selecto y bellamente instalado en las salas del Museo. El p\u00fablico en Bogot\u00e1 pudo apreciar el espect\u00e1culo del extraordinario legado de Beatriz en la reciente retrospectiva \u2013mucho m\u00e1s amplia que la de NY\u2013 que se present\u00f3 en el Museo de Arte Miguel Urrutia.Reci\u00e9n public\u00f3 un libro autobiogr\u00e1fico,&nbsp;<em>Tantas vueltas para llegar a casa<\/em>, en el no deja aspectos privados ni p\u00fablicos sin relatar. \u00bfPor qu\u00e9 decidi\u00f3 que hab\u00eda llegado el momento de escribir su autobiograf\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4226-25-4227\">Al comienzo, solo quer\u00eda contar mi experiencia de 18 a\u00f1os en los Estados Unidos como curadora del Museo del Barrio de Nueva York y de la Galer\u00eda de la Raza en San Francisco. Esa etapa era desconocida en Colombia. Pero era dif\u00edcil describir esos a\u00f1os sin el contexto personal en el que desarroll\u00e9 mis proyectos, particularmente, el punto de inflexi\u00f3n que signific\u00f3 mi uni\u00f3n con el artista mexicano Guillermo G\u00f3mez-Pe\u00f1a, con quien estuve casada durante 15 a\u00f1os. Cuando cumpl\u00ed 60 y pico de a\u00f1os, entr\u00e9 en un modo introspectivo y comenc\u00e9 a revisar mis trayectos personales y profesionales. Me puse a reflexionar sobre esta vida que se construy\u00f3 sobre secretos que ocupaban lugares dolorosos de mi memoria y de mi cuerpo. Descubr\u00ed que hab\u00eda una interconexi\u00f3n inseparable entre mi vida personal y mi vida profesional y que influy\u00f3 en mis intereses en el arte, en mi sensibilidad pol\u00edtica y en mi definici\u00f3n como mujer. Por ello decid\u00ed tejer los dos relatos y escribir una memoria autobiogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"450\" src=\"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dd156d56c.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7151\" srcset=\"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dd156d56c.jpeg 600w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dd156d56c-300x225.jpeg 300w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dd156d56c-16x12.jpeg 16w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dd156d56c-220x165.jpeg 220w, https:\/\/mariafernandacardoso.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/6046dd156d56c-437x328.jpeg 437w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption>Carolina Ponce de Le\u00f3n&nbsp;llev\u00f3 a Beatriz Gonz\u00e1lez a Nueva York, fue cr\u00edtica de arte de EL TIEMPO y ahora es escritora.<br><strong>Foto:<\/strong>&nbsp;Natalia Hoyos<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Hay situaciones de su vida familiar y personal que relata con sentido del humor a pesar de la acritud de muchas. \u00bfLe pesa la decisi\u00f3n de hacerlas p\u00fablicas?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4264-28-4265\">Mi intenci\u00f3n era relatar la vida de esta mujer que soy para hablar de una \u00e9poca espec\u00edfica en la historia del arte nacional, pero no desde un enfoque acad\u00e9mico, sino todo lo contrario: con una subjetividad desbordada por los dilemas emocionales, afectivos, sociales y culturales que se me atravesaron. Al hacer p\u00fablica mi historia, he tenido que enfrentar las consecuencias que tiene despertar reacciones complejas en quienes son o han sido parte de mi vida. Tambi\u00e9n he tenido que aceptar las cr\u00edticas a los privilegios que tuve por mi origen de clase en un pa\u00eds de desigualdades e injusticias, donde no se respetan ni los derechos b\u00e1sicos, donde la violencia pol\u00edtica y la de g\u00e9nero cobran implacablemente, cada d\u00eda, m\u00e1s v\u00edctimas y donde el medio art\u00edstico es limitado en las oportunidades que ofrece y a quienes se las ofrece. Sin embargo, no me pesa la decisi\u00f3n: ejerc\u00ed mi derecho a la verdad, es mi historia escrita con el coraz\u00f3n en la mano y con el convencimiento de que la verdad solo puede ser esclarecedora y justa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l situaci\u00f3n le cost\u00f3 mayor trabajo poner en letra de molde?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4276-30-4277\">Fue dif\u00edcil contar mi experiencia con la violencia de g\u00e9nero, pues implic\u00f3 romper un silencio impenetrable que guard\u00e9 durante toda mi vida adulta como un secreto lleno de tristeza, negaci\u00f3n y verg\u00fcenza. Volverla un texto fue como hacer un exorcismo o un acto psicom\u00e1gico y liberador: crear un objeto \u2013el libro\u2013 para que existiera fuera de m\u00ed.La violencia intrafamiliar se ventila ahora, por fin, despu\u00e9s de a\u00f1os de quedarse entre los cuatro muros de las casas. \u00bfEsa licencia le ha permitido relatar su experiencia personal?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4288-32-4289\">S\u00ed, indudablemente. El activismo feminista en Colombia ha abierto espacios en diversos frentes \u2013period\u00edsticos, legales, pol\u00edticos, art\u00edsticos\u2013 para visibilizar y confrontar el dominio patriarcal y defender derechos que en mi juventud ni siquiera eran parte de los cuestionamientos p\u00fablicos. Veo en las artistas y en mis colegas m\u00e1s j\u00f3venes, una inteligencia mayor para navegar sus vidas profesionales y defender su voz e independencia. Sin embargo, adquirir en pleno esta agencia pol\u00edtica a\u00fan significa nadar a contracorriente. El proceso es largo y arduo. El gremio art\u00edstico, por ejemplo, est\u00e1 plagado de casos de violencia, acoso sexual e inequidad de g\u00e9nero.La lectura y la m\u00fasica han sido sus pasiones. \u00bfAlgunos nombres de libros que le han abierto horizontes?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4300-34-4301\">Se\u00f1alar\u00eda tres libros que fueron influyentes en la decisi\u00f3n de escribir mi libro:&nbsp;<em>Just Kids,<\/em>&nbsp;de Patti Smith,&nbsp;<em>A Chronology of Water<\/em>, de Lidia Yuknavitch, y&nbsp;<em>El a\u00f1o del pensamiento m\u00e1gico<\/em>, de Joan Didion. Son memorias escritas con una belleza cruda. Tambi\u00e9n me influy\u00f3 una novela de Siri Hustvedt,&nbsp;<em>El mundo deslumbrante<\/em>, por la narraci\u00f3n polif\u00f3nica con la que construye el relato de una artista frustrada en Nueva York que asume tres identidades masculinas diferentes \u2013tres artistas hombres, cada uno con su propio estilo\u2013 para comprobar tanto la extensi\u00f3n de su talento art\u00edstico como la teor\u00eda de que ella ha sido ignorada por el mundo del arte por el solo hecho de ser mujer. La escritura sencilla pero atrevida y estremecedora de estos libros inspir\u00f3 la narraci\u00f3n emotiva que intent\u00e9 lograr en mi biograf\u00eda.\u00bfY piezas musicales que sigan su trabajo y que la han acompa\u00f1ado en el amor y en el desamor?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"p571987-m4312-36-4313\">Mi gusto musical es ecl\u00e9ctico: el rock de Etiop\u00eda, la m\u00fasica tradicional de Mali, los cl\u00e1sicos de la Fania, el blues, John Lurie, el<em>&nbsp;Stabat Mater<\/em>&nbsp;de Pergolesi, las arias de Schubert, Mahler, la m\u00fasica experimental de mi hijo Sebasti\u00e1n, pero sobre todo el rock\u2026 Cuando no estoy escribiendo, escucho principalmente a Led Zeppelin, los Rolling Stones, Santana, Jimi Hendrix, Velvet Underground, los Doors o el folk rock de cantautores como Bob Dylan y Neil Young. El rock me ha acompa\u00f1ado desde mi infancia y me reconforta cuando lo escucho. Pero si debo nombrar solo unas canciones, escoger\u00eda:&nbsp;<em>After the Goldrush<\/em>&nbsp;de Neil Young,&nbsp;<em>Europa<\/em>&nbsp;de Santana,&nbsp;<em>Mr. Tambourine Man<\/em>&nbsp;de Bob Dylan y&nbsp;<em>Long Train Running<\/em>&nbsp;de los Doobie Brothers, que canta: \u201cSin amor, \u00bfd\u00f3nde estar\u00edas ahora?\u201d. Esas me las pueden poner en mi funeral.<\/p>\n\n\n\n<p>POR: MYRIAM BAUTISTA<br>FOTOS: NATALIA HOYOS<br>REVISTA BOCAS<br>EDICI\u00d3N 103. ENERO &#8211; FEBRERO 2021<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reconocida curadora colombiana habl\u00f3 con Revista BOCAS. Por:&nbsp;Myriam Bautista&nbsp;09 de marzo 2021 , 05:00 a. m. Su firma aparece en proyectos curatoriales y museogr\u00e1ficos definitivos para el arte en Colombia y en acciones que fortalecieron la escena art\u00edstica nacional fuera del pa\u00eds, especialmente en la Galer\u00eda de la Raza &hellip;<\/p>\n<div class=\"wrap-excerpt-more\"><a class=\"excerpt-more\" href=\"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/las-confesiones-de-carolina-ponce-de-leon\/\">Continue reading<\/a><\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":7148,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7147"}],"collection":[{"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7147"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7147\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7155,"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7147\/revisions\/7155"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7148"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariafernandacardoso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}